Hasta ahora he descrito el funcionamiento de un tipo concreto de disco duro, aquellos con partes mecánicas móviles que emplean la tecnología de almacenamiento magnético. Podríamos llamarles discos duros mecánicos. En este post, vamos a ver los distintos tipos de discos duros mecánicos.

Sin embargo, en los últimos años, otro tipo de soportes de almacenamiento están sustituyéndolos, se trata de los conocidos como discos duros de estado sólido, o por sus siglas en inglés SSD (Solid State Drive). En realidad, simplificándolo mucho, vienen a ser como un pen drive de mucha capacidad, sin partes móviles y formados por memorias semiconductoras. A mi modo de ver están más cercanos a las memorias semiconductoras que a los discos duros tradicionales, lo que ocurre es que al aumentar sus capacidades de almacenamiento han ido desplazando a los discos duros mecánicos en su función de almacenamiento secundario.

De los discos duros SSD hablaremos más adelante, en otro post. En este, me centrare en los tipos de discos duros mecánicos, con partes móviles que podemos escuchar cuando funcionan.

La manera más habitual de clasificar este tipo de discos duros es por su tipo de conexión, atendiendo a la cual tenemos:

ATA (Advanced Technology Attachment):

Es un standard antiguo que permite conectar en paralelo el disco duro a la placa base, normalmente a través de un bus de 40 líneas.

Si oyes hablar de IDE o EIDE, ambos en realidad se refieren a este estándar. IDE (Integrated Drive Electronics) es el nombre empleado comercialmente y EIDE es un IDE mejorado. También puedes escuchar el término PATA, haciendo referencia a Parallel ATA.

Disco duro y conector ATA

En cualquier caso, este standard viene siendo reemplazado por el SATA.

SATA (Serial ATA):

Como su nombre indica, en realidad es la evolución del ATA pero con un interfaz serie. Cabe preguntarse: ¿Por qué pasarlo a serie, si irá más lento?. Ya, pero como las velocidades de funcionamiento de todos los circuitos han aumentado considerablemente, con un interfaz serie se alcanzan velocidades muy interesantes y se tiene la simplicidad y ahorro de coste de este tipo de interfaces.

Si tienes un ordenador personal de sobremesa, lo más probable es que tengas un disco de este tipo en su versión SATA III. Los discos duros externos suelen ser de esta tecnología con otros conectores serie, normalmente USB (Universal Serial Bus) o FireWire (IEEE 1394), ambas conexiones serie de gran velocidad y ampliamente usadas en una gran variedad de dispositivos.

Disco duro y conector SATA

SAS (Serial Attached SCSI):

Este tipo de discos duros es el que se emplea en entornos profesionales, ya que son más fiables que los SATA, aunque también más caros.

Como habrás podido deducir de su nombre, provienen de los famosos SCSI, que entre otras cosas han evolucionado de una conexión paralela a otra serie. En efecto, al final se están imponiendo las conexiones serie a las paralelas, por ser más sencilla y barata, cumpliendo con los requerimientos de velocidad.

Disco duro y conector SAS

NOTA:

Este post es parte de la colección “Arquitectura de Sistemas” que reproduce los apuntes de la clase que imparto sobre este tema en ESIC. Puedes ver el índice de esta colección aquí.